Cambiar de casa puede convertirse en un auténtico rompecabezas financiero, sobre todo cuando encuentras la vivienda ideal y tienes que comprarla antes de poder vender la actual. En estas situaciones, un préstamo puente puede darte la liquidez necesaria para avanzar sin quedarte atrapado entre dos operaciones.

Aunque puede ser una herramienta muy útil, también es un producto financiero complejo que conviene entender bien antes de su contratación.

En esta guía te explicamos qué es un préstamo puente, cómo funciona y qué alternativas existen en el mercado español si esta opción no se adapta a tus necesidades.

¿Qué es un préstamo puente?

Un préstamo puente es un préstamo personal o hipotecario temporal que cubre una necesidad económica inmediata mientras esperas recibir otro ingreso más adelante. Es habitual usarlo para comprar una vivienda nueva antes de vender la actual.

Este tipo de préstamo implica riesgos como no lograr vender la vivienda en el plazo previsto, lo que aumenta la carga financiera y compromete la capacidad de pago.

Préstamo puente para hipoteca (hipoteca puente)

Una hipoteca puente es un préstamo hipotecario provisional que combina la hipoteca de tu vivienda actual con la financiación de la nueva. Durante ese periodo, pagas cuotas reducidas mientras esperas vender tu casa antigua. Cuando la vendes, se liquida la parte correspondiente y la hipoteca sigue adelante únicamente sobre la vivienda nueva.

Principales diferencias entre préstamo puente e hipoteca puente

Aunque tanto el préstamo puente como la hipoteca puente tienen como objetivo facilitar un cambio de vivienda, se trata de dos productos financieros totalmente distintos. 

Mientras que un préstamo puente es un tipo de financiación temporal para obtener liquidez hasta vender una vivienda, una hipoteca puente integra la hipoteca actual y la nueva en un único préstamo pensado específicamente para cambiar de casa.

Tabla comparativa: préstamo puente vs. hipoteca puente

En esta tabla puedes ver fácilmente las diferencias clave entre ambos conceptos:

Aspecto Préstamo puente Hipoteca puente
Plazos De 6 a 24 meses, ampliable en algunos casos De 12 a 36 meses según entidad, pudiendo llegar a más si se integra en la hipoteca futura
Tipo de cuota Carencia, cuota reducida o cuota normal Carencia total o parcial durante el periodo puente
Finalidad Dar liquidez temporal (entrada, gastos o compra sin vender antes) Facilitar el cambio de vivienda integrando hipoteca actual y futura
Integración de deudas No necesariamente Combina la hipoteca actual con la nueva
Garantía Vivienda actual, otra propiedad o avales Vivienda actual y, en muchos casos, la futura vivienda (todo dentro de una hipoteca global)
Flexibilidad Alta, porque es un producto más simple y adaptable Menor flexibilidad, ya que la entidad controla más el proceso y exige condiciones más estrictas

Préstamo puente empresarial

Un préstamo puente también se utiliza para finalidades empresariales, como financiar proyectos o cubrir necesidades puntuales de tesorería, aunque su uso es menos habitual en comparación con la compraventa de una vivienda.

¿Cómo funciona un préstamo puente?

Para saber si un préstamo puente encaja contigo, primero debes entender cómo funciona en la práctica. Aunque suene complejo, el proceso es bastante claro y sigue unos pasos lógicos como puedes ver a continuación:

  1. Solicitas financiación temporal a tu entidad bancaria explicando que necesitas comprar una vivienda antes de vender la actual.
  2. El banco analiza tu solvencia, revisa la deuda pendiente si tienes una hipoteca, valora el inmueble que vas a vender y comprueba que existe un plan razonable para cerrar la operación en un plazo determinado.
  3. Si la solicitud se aprueba, firmas el contrato y recibes el dinero necesario para cubrir la compra o la entrada de la nueva vivienda.
  4. Durante el periodo puente, pagas cuotas reducidas, normalmente sólo intereses o una amortización mínima, para evitar asumir la carga de dos pagos elevados a la vez.
  5. Cuando vendes tu vivienda, cancelas total o parcialmente el préstamo con el dinero recibido. Además, si en este mismo momento necesitas financiación a largo plazo para tu nueva casa, algunas entidades te permiten sustituir el préstamo puente por una hipoteca tradicional, siempre según sus condiciones.

Ejemplo práctico

Imagina que quieres comprar una vivienda de 250.000 € y necesitas 50.000 € para cubrir la entrada y los gastos iniciales para conseguir una hipoteca. Aún no has vendido tu piso actual, así que pides un préstamo puente por esos 50.000 €.

Tu banco te ofrece un préstamo puente a un 5 % de interés anual durante un periodo máximo de 12 meses.

  • Importe solicitado: 50.000 €
  • Interés anual: 5 %
  • Durante el periodo puente pagas solo intereses
  • Cuota mensual aproximada: unos 210 € al mes

Esta operación te ha permitido comprar tu nueva casa sin asumir una carga mensual elevada mientras tu antiguo piso seguía en venta.

A los siete meses, consigues vender tu piso por 180.000 €. A continuación, devuelves los 50.000 € del préstamo puente y los intereses pendientes, por lo que ya solo te queda la hipoteca de tu nueva vivienda con sus condiciones normales.

Duración del préstamo puente

Lo habitual es que un préstamo puente tenga una duración de 6 meses a 2 años, aunque algunas entidades pueden ampliarlo hasta incluso 5 años en casos concretos o bajo condiciones más estrictas.

Tipos de cuotas

A la hora de contratar un préstamo puente, los bancos suelen ofrecer tres modalidades de cuota. No todas son igual de habituales ni de convenientes, todo dependerá de tu situación financiera.

1. Cuota con carencia de capital (solo intereses)

Es la modalidad más común. Durante el periodo puente pagas únicamente los intereses del préstamo, lo que reduce al mínimo la cuota mensual. Es ideal cuando quieres mantener tus gastos bajos mientras esperas vender tu vivienda.

2. Cuota reducida (intereses + una parte limitada de capital)

También frecuente, pero menos común que la cuota con carencia de capital. Pagas intereses y una pequeña parte del capital. La cuota sigue siendo ligera, pero reduces un poco la deuda mes a mes, lo que a veces facilita renegociaciones posteriores con el banco.

3. Cuota normal (intereses + capital)

Es la menos habitual durante el periodo puente. Funciona igual que un préstamo estándar. No suele recomendarse porque el objetivo del préstamo puente es precisamente evitar cuotas elevadas mientras gestionas la venta de tu vivienda actual. Aun así, puede ser la opción adecuada si tu situación financiera te permite asumir pagos más altos y prefieres ir amortizando capital desde el principio.

¿Cuál tiene más sentido para ti?

Si tu presupuesto es ajustado o quieres máxima flexibilidad, lo más habitual es optar por:

  • Carencia de capital
  • Cuota reducida

Ambas modalidades cumplen el propósito del préstamo puente, que no es otro que darte margen económico en un momento de transición y evitar cargas mensuales pesadas.

La cuota normal solo encaja en perfiles con mucha capacidad económica que quieren amortizar cuanto antes, lo cual es poco común en este tipo de operaciones.

Comparativa rápida

Modalidad Qué pagas Frecuencia real Destinatarios
Carencia de capital Solo intereses Muy común Quienes buscan cuota mínima y flexibilidad
Cuota reducida Intereses + pequeña parte del capital Común Quienes quieren reducir algo de deuda sin cuotas altas
Cuota normal Intereses + capital Poco común Perfiles con amplia capacidad económica

Requisitos para acceder al préstamo puente

Para acceder a este tipo de financiación, debes presentar varios aspectos de tu situación financiera y del inmueble que vas a vender para que el banco los pueda evaluar:

  • Prueba de solvencia: tienes que demostrar que dispones de ingresos estables o capacidad de pago para afrontar el préstamo.
  • Plan de venta: debes contar con un plan de venta del inmueble realista y documentado.
  • Valoración actualizada de la vivienda: para demostrar el valor del inmueble.
  • Deuda pendiente de tu vivienda actual: la banca analiza si el inmueble tiene una hipoteca en vigor y cuál es el capital pendiente, ya que eso influye en el riesgo de la operación.
  • Historial crediticio favorable: no tener deudas, impagos, ni figurar en ningún fichero de morosidad como ASNEF o RAI.

Usos del préstamo puente

Estos son algunos de los usos más habituales del préstamo puente:

  • Comprar una vivienda nueva mientras aún no has vendido la actual: es el caso más frecuente, ya que te permite avanzar en la compra sin depender de cerrar la venta de inmediato.
  • Cubrir la entrada, los impuestos o los gastos iniciales de la nueva vivienda: sirve para financiar la reserva (señal, arras, etc.), la entrada, los impuestos de la compra o los gastos de notaría y gestión durante ese periodo de transición.
  • Dar margen de tiempo para vender sin rebajar el precio por urgencia: evita que tengas que aceptar una oferta a la baja por falta de liquidez.

Principales ventajas y desventajas del préstamo puente

Antes de decidir si un préstamo puente se adapta a tus necesidades, es importante que conozcas sus beneficios y posibles riesgos. Como cualquier tipo de financiación, ofrece ventajas en determinadas situaciones, pero también implica desventajas que conviene valorar con calma.

Ventajas del préstamo puente

Las ventajas más destacadas del préstamo puente son:

  • Permite cambiar de vivienda sin precipitar la venta del inmueble actual.
  • Da acceso inmediato a liquidez para la compra o para cubrir la entrada y gastos.
  • Ofrece flexibilidad de cuotas (carencia o cuota reducida).
  • Evita malvender por urgencia, dando más margen para negociar la venta.
  • Ofrece plazos de 6 meses a 2 años (en algunos casos hasta 5 años) para gestionar la venta de la vivienda.

Desventajas y riesgos del préstamo puente

Estas son las desventajas y riesgos que tener en cuenta:

  • Riesgo de no vender la vivienda en el plazo esperado.
  • Tipos de interés más elevados que en una hipoteca tradicional.
  • Mayor coste si la venta se retrasa.
  • Posible carga financiera temporal elevada si ya tienes otra hipoteca o gastos asociados.
  • Requisitos estrictos de solvencia y análisis exhaustivo por parte del banco.
  • Si no puedes devolver el préstamo, el banco podría ejecutar garantías, aunque sería el último recurso tras intentar soluciones alternativas.

Costes de un préstamo puente

Si estás pensando en solicitar un préstamo puente, es clave entender cuánto puede costarte. Además de los intereses, este tipo de financiación suele incluir varios gastos asociados que pueden variar en función de la entidad.

Tipos de interés

Los tipos de interés en el préstamo puente acostumbran a ser más elevados que en los préstamos hipotecarios debido al riesgo y la temporalidad de este tipo de financiación.

👉 Lee más en nuestro artículo Calcular intereses en un préstamo: guía rápida

Gastos adicionales

Dependiendo de la entidad financiera, los gastos pueden incluir:

  • Tasación de la vivienda.
  • Comisión de apertura.
  • Notaría y registro.
  • Costes por amortización anticipada.

¿Cuándo es recomendable pedir un préstamo puente?

Un préstamo puente no es para todo el mundo ni sirve para cualquier situación. Puede ser muy útil en ciertos casos, pero también puede complicar tus finanzas. Por ello, es conveniente que valores tu situación personal y económica antes de solicitar este tipo de financiación.

Puede ser útil cuando:

  • Has encontrado tu vivienda ideal y no quieres perder la oportunidad.
  • Tienes una probabilidad muy alta de vender tu vivienda actual.
  • Necesitas liquidez inmediata y tienes solvencia para asumir cuotas temporales.

Por contra, no suele ser recomendable cuando:

  • Existe incertidumbre sobre la venta de la vivienda.
  • No quieres asumir dos financiaciones temporales.
  • No puedes demostrar solvencia.

Alternativas al préstamo puente

El préstamo puente no es la única forma de conseguir liquidez cuando estás cambiando de vivienda o necesitas cubrir un gasto puntual. Como vamos a ver a continuación, existen otras opciones más flexibles o económicas que pueden adaptarse mejor a tu situación.

Préstamo con garantía hipotecaria de Suitaprest

Si buscas una financiación alternativa estable a largo plazo y no quieres depender de la venta de tu vivienda, el préstamo con garantía hipotecaria de Suitaprest puede ser la solución más adecuada.

Mediante un préstamo con garantía hipotecaria, puedes acceder a cantidades desde 15.000 € hasta 300.000 € con plazos de 10 a 20 años, permitiéndote acceder a financiación sin recurrir a la venta de tu vivienda.

Es una opción adecuada cuando necesitas algo más de margen mientras compras una vivienda y aún no has vendido la actual, pero también es muy útil para reunificar deudas, realizar reformas en el hogar, aceptar una herencia o impulsar iniciativas personales o empresariales, entre otras opciones.

Debes tener en cuenta que, en caso de no poder devolver el préstamo, puedes llegar a perder la propiedad que actúa como garantía. No obstante, la pérdida de la propiedad sería el último recurso, ya que el prestamista siempre propone varias opciones para ayudarte.

👉 Para más información, consulta nuestro artículo Gastos de los préstamos con garantía hipotecaria: guía definitiva.

Préstamo personal puente

Es menos habitual debido a sus límites de importe y a que suele tener un coste más elevado, aunque puede ser útil en casos concretos donde solo necesitas una cantidad pequeña y no quieres hipotecar tu vivienda.

Ampliar hipoteca

Algunas entidades financieras permiten aumentar el capital de tu hipoteca para ayudarte a financiar la compra de una nueva vivienda. Es una opción posible, aunque dependerá tanto de la política de riesgos del banco como de tu solvencia, la valoración del inmueble y el nivel de deuda que ya tengas.

Préstamo puente o préstamo con garantía hipotecaria: qué opción es mejor para ti

Un préstamo puente puede ser muy útil en determinadas situaciones, especialmente cuando planeas cambiar de vivienda y necesitas liquidez inmediata. Entender cómo funciona te ayudará a tomar decisiones financieras más informadas, especialmente antes de solicitar este tipo de financiación o valorar alternativas para cambiar de vivienda.

En cambio, si lo que buscas es una financiación más estable y a largo plazo, los préstamos con garantía hipotecaria de Suitaprest pueden ofrecerte la liquidez que necesitas con plazos largos y cuotas adaptadas a tu situación sin depender de la venta de tu vivienda.

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Preguntas frecuentes sobre los préstamos puente

¿Cómo funciona un préstamo puente?

En un préstamo puente, la entidad bancaria te concede liquidez temporal para comprar una nueva vivienda mientras estás vendiendo la actual.

¿Cuánto cuesta un préstamo puente?

Un préstamo puente suele tener tipos de interés más altos que una hipoteca, así como gastos de tasación, apertura y costes notariales.

¿Es una buena idea solicitar un préstamo puente?

Puede ser útil cuando la venta de la vivienda está muy avanzada o existe una probabilidad muy alta de venderla a corto plazo.

¿Cuáles son las desventajas de un préstamo puente?

Las principales desventajas son el riesgo de no vender la vivienda a tiempo, el coste elevado si la venta se retrasa, ya que seguirás pagando intereses, los tipos de interés más altos que una hipoteca convencional y la posible carga financiera temporal mientras gestionas la operación.

¿Qué pasa si no logro vender mi vivienda a tiempo?

Si no logras vender tu vivienda en el plazo previsto, normalmente puedes solicitar una ampliación o renegociación del préstamo puente con tu entidad. También podrías tener que asumir cuotas más altas si termina el periodo de carencia. Ten en cuenta que la vivienda actúa como garantía, aunque la ejecución sería siempre el último recurso tras intentar otras soluciones con el banco.

¿Se puede cancelar un préstamo puente antes de tiempo?

Sí, aunque puede incluir comisiones de amortización anticipada.

¿Se puede incorporar un préstamo puente a una hipoteca?

Es posible en algunas entidades, especialmente si se trata de una hipoteca puente que sirve como nexo entre ambas operaciones.